Jornadas de Exaltación de la Provincia de León en Sevilla

Como muchos sabéis, el pasado fin de semana alrededor de 150 pendoneros nos desplazamos a Sevilla para participar en el desfile de pendones, que tuvo lugar por las calles más importantes de la ciudad durante la tarde del sábado (17 de enero). La verdad que ayer tenía un poco de morriña porque, después de estar rodeada de tantos amigos, tener que volver a la rutina (de vivir sola) se nota, pero bueno con ganas de volver a verlos a todos muy pronto.

La salida hacia Sevilla la hicimos a las doce de la noche del viernes, para llegar a nuestro destino un poco después de las nueve de la mañana. Algunos tuvieron la suerte de echar más de una cabezada por el camino (¿verdad Diego?), otros por desgracia no; pero por delante teníamos toda la mañana para que cada cual hiciera lo que quisiera: hubo quien visitó la ciudad, otros se fueron a tomar unas cañas y los más afortunados se echaron una cabezadita antes de ir a comer. Yo, por mi parte, comencé el día con un buen bocata de jamón con tomate y una Coca-Cola (bueno en realidad era una Pepsi – pasa como con las cervezas que allí la Mahou no se lleva- ). Para comer nos desplazamos a la Casa de León que se encuentra situada en frente del Estadio Sánchez Pizjuán, que pertenece al Sevilla F. C.

Tras la comida ligerita, teníamos que acercarnos hasta la calle Alfonso XII, cerca de donde comenzaba el desfile. Para ello que mejor GPS que un taxista que nos indicara el camino (desde aquí – aunque seguramente no lea esto – mis recuerdos para el señor conductor del taxi – que nadie se me ofenda -, con el que pude intercambiar opiniones sobre las diferencias en cuanto al tiempo entre Sevilla y León, además de qué hacíamos por allí ese fin de semana).

León tiene un color especialSobre las cinco y media de la tarde ya empezaba a agolparse la gente en la Plaza del Museo (lugar de salida del desfile) gracias a las canciones de los dulzaineros (Toño, Tolo, Cruz y Salva) que como siempre son unos cracks, y de paso admiraban como las distintas agrupaciones iban montando los pendones: Ardón, Bercianos del Real Camino, Cabanillas, Calzada de Coto, Grulleros, Huerga de Frailes, Jiménez de Jamuz, La Encina de Ponferrada, Mansilla Mayor, Palacios de la Valduerna, Pedrún de Torio, Reliegos, San Cristóbal de la Polantera, Santibáñez de la Isla, Sariegos, Vallecillo, Villanueva de Jamuz, Villaseca de la Sobarriba, Villaverde de Sandoval, más un par de compis de Calzada de la Valdería que viven en Sevilla y que no dejaron de acercarse a pujar algún pendón.

A las seis ya estaba toda la comitiva preparada. Comenzaba el desfile con unos cabezudos, seguidos de las pendonetas de los niños (Ariazna, de Villaverde de Sandoval, y Alba, de Reliegos) y los dulzaineros. Tras ellos, los políticos y los representantes de la Casa de León de Sevilla. Cerraba el desfile, el resto de pendones y pendonetas.

El desfile se extendía por la calle Alfonso XII (por la que concurren todas las procesiones de Semana Santa), la calle Velázquez, la calle Tetuán (una de las más comerciales de la ciudad) y la Plaza Nueva (vamos la plaza del Ayuntamiento). Durante todo el camino hubo muchísimos sevillanos, que se quedaron sorprendidos por lo que estaban viendo y no dejaban de preguntar. Incluso varias personas orientales aprovecharon para hacerse fotos con algunas agrupaciones. Seguro que en su país van a alucinar cuando vean las fotos jejeje. Yo por mi parte iba haciendo fotos con mi cámara y con la de Toño (el dulzainero), no quedaron muy bien pero bueno… al menos tenemos un recuerdo del desfile.

Al finalizar hicimos un pasillo frente a la estatua de Fernando III, donde tras la recepción en el Ayuntamiento se le hizo una ofrenda floral y pudimos disfrutar del Himno a León. Lo peor de la tarde fue la espera desde que llegamos a la Plaza Nueva hasta la ofrenda floral, ya que aguantar los pendones derechos es más cansado que pujarlos, y el cansancio ya hacía mecha en todos los pendoneros. Suerte que pudimos disfrutar de los bailes del grupo de Pedrún de Torio, que hicieron que mucha gente esperara hasta el final, e incluso se animara a bailar.

Como nota informativa (también para mí misma), Fernando III (1204-1252) era hijo del rey Alfonso IX de León y de Berenguela de Castilla. Fue el que promovió la unificación de los reinos castellano y leonés (al heredarlos de sus padres), e impuso el castellano como idioma oficial de sus reinos en sustitución del latín. También fue el que mandó la construcción de las catedrales de Burgos y León, y mantuvo una gran preocupación por la cultura en su corte.

Después de este paréntesis cultural, sigo con el relato de lo acontecido en Sevilla… A ver donde me quedé… ah sí!! bueno pues tras la ofrenda floral cada agrupación recogió el pendón, dando fin al desfile. Por cierto, que no he comentado que a parte de hacer fotos, cogí unos cuantos pendones. Comencé por el de Ponferrada, seguí con el de Villaseca de la Sobarriba y finalicé con el de San Cristóbal de la Polantera, que estrenaban la vara de unos diez metros, ¡toda una pasada!. Me falta por comentar uno, porque al llegar a la Plaza del AyuntamienUna joven se animó a coger un pendónto los pendoneros de Santibáñez de la Isla hicieron una pequeña exhibición. Acudimos a Sevilla con una vara de casi doce metros, la más grande de todas. Ya sabéis que en Santibáñez SOMOS un poco burricos, empezando por mí. Tras preguntar a Esteban sobre el peso y sobre si podría con el pendón, me animé a pujarlo. Tras desprenderme del chaleco de organización y las cámaras de fotos (gracias Javi) le cogí el pendón a Óscar. Bufff… menuda emoción: sólo recuerdo mucho ruido a mi alrededor y a la voz de Esteban animándome (gracias por confiar en mí). He de decir que esta vez solté las manos y no se me cayó el pendón como la vez anterior. Pero no soltéis vitores tan pronto, porque casi se me cae, y es que Esteban y yo no nos entendimos… así que no me quedó más remedio que tirarme de rodillas para que el pendón no me levantara del suelo y para facilitar al resto que pudieran sujetarlo. Lo mejor de todo: las felicitaciones de mis compañeros, porque ellos lo vivieron tanto como yo. Además salí en el periódico (foto escaneada que he adjuntado en la noticia). A alguien le dije que o salía en el periódico o no volvía a coger el pendón, y parece que la gente no quiere que lo deje jejeje.

Y nada, para rematar el fin de semana, nos fuimos a cenar de nuevo a la Casa de León, algunos aprovecharon para visitar el estadio del Sevilla F.C., que por casualidad jugaba esa misma noche. La espinita que se me quedó es que no pude salir de fiesta por circunstancias varias, pero bueno la verdad que estaba bastante cansada.

La vuelta a León fue muy tranquila. Paramos a comer cerca de Cáceres y vinimos entretenidos con un par de películas. A los chicos de Villanueva de Jamuz decirles que me reí mucho con ellos, aunque me dieron la vara hasta que se cansaron, y a mis compis de la organización que son los mejores.


Un pensamiento en “Jornadas de Exaltación de la Provincia de León en Sevilla”

  1. la verdad es q lo cogiste muy bien,aunq yo fui la primera q se asustó un poco cuando te tiraste d rodillas,pero bueno.jajajja.fue un viaje del q no me voy a olvidar facilmente.me lo pase genial.

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