Un año más, la romería de la Virgen del Arrabal fue todo un éxito. Y es que está pequeña romería, cuyo acto principal consisten en llevar a la ya mencionada virgen desde su ermita a la iglesia de San Juan, es emotiva a la vez que colirida gracias a los danzantes de la villa y por supuesto, a los 20 pendones y pendonetas aproximadamente que asistieron y le hicieron el pasillo a la imagen de la virgen.
Una vez que la imagen estaba dentro de la iglesia, podemos disfrutar el baile de los danzantes, acompañados como no de los guirrios, que se dedicaron a hacer perrerías al público expectante. Para finalizar la mañana, hubo una pequeña exhibición de pendones acompañado por el sonido de las dulzainas y el tambor. Rocío y yo nos bailamos una jota portando el pendón de Matilla jejeje! Tenemos el sistema muy perfeccionado!
Ya por la tarde, una vez que terminó el rosario en honor a la virgen, hubo otra exhibición en medio del mercado medieval. En este caso los pendones que lo llevaron a cabo fueron el de Jiménez de Jamuz, el de Quintana de Marco y el Villarrabines.
Este año además, contó con la presencia de una exhibición de los artesanos de Velilla de la Reina y una demostración de Alfarería de Jiménez de Jamuz. He de decir que le hice un cenicero para Carmen, y Javi hizo una especie de cazuela, aunque el pobre Jaime tuvo que rematar tanto uno como lo otro. Al final, nos vinimos para casa con el cenicero, la cazuela y una hucha superchula.
El cansancio del día mereció la pena.

Segundo año tras la recuperación de esta bonita romería, que una vez más a unido a todos los vecinos de La Garandilla y Valdesamario, así como los pueblos cercanos, para pasar un día en hermandad.
La jornada comenzaba a las 12 h de la mañana en el pueblo de La Garandilla. De la iglesia (la conocida como “Catedral de Omaña”, que el año anterior había sido inaugurada tras su restauración) comenzaban a salir las varas de Pandorado, las cuales fueron montadas con telas venidas de diferentes comarcas adyacentes a Valdesamario y comarcas no tan cercanas como Mansilla Mayor y Ardón. Poco después la procesión empezaba su peregrinar hacia la localidad de Valdesamario donde la virgen de la localidad, la Virgen del Rosario, recibía a s
u vecina, la Virgen de las Angustias, entre los cánticos de las mujeres. Tras el bonito recibimiento ambas imágenes se dirigieron a la iglesia donde se celebró una misa. La jornada finalizó con una comida de hermandad a base de paella, y de postre un lazo de hojaldre, y un trozo de la tradicional mona de Pascua.
Cabe destacar que aparte de la pendoneta de Ardón y el pendón de Mansilla Mayor, ayudé a pujar por el pendón de La Utrera. Creo que fue la primera vez que llevaba dos remeros. La verdad es que no me gustó mucho porque si a veces ya resulta complicado entenderte con un solo remero, imagínate con dos.
¡A ver si el año que viene siguen animados a celebrar esta bonita romería!
Organizando las fotos de la catalogación de la exposición de Sahagún, he encontrado las fotos que nos hicimos con los peregrinos que durante toda la semana tuvieron que aguantarnos en la planta baja del Auditorio donde realizabamos el trabajo. En concreto, dos de ellos, Pedro y Eugenio, tuvieron la amabilidad de invitarnos a cenar con ellos precisamente el último día. La cena consistió en un plato de pasta, pero no sé porque a mí me supo riquísima.
Sinceramente muchas veces uno encuentra personas que aunque sólo se cruzan en tu camino durante un corto plazo de tiempo, te marcan mucho. Mucho más si tenemos en cuenta que los peregrinos de verdad viajan con lo justo y no es que sus recursos sean demasiado abundante, por lo que el gesto tiene doble valor.
La suerte hizo que me volviera a cruzar con esas personas. A Pedro me lo encontré cuando pasaba por San Miguel del Camino dos días después.
Así que sólo espero que el camino les haya servido para encontrarse a sí mismos y coger fuerzas para seguir luchando.
Como dicen los peregrinos: ¡BUEN CAMINO AMIGOS!.

Después de los más de tres años que llevo formando parte de la Asociación de Pendones, me alegra poder hablar de historias que han surgido a partir de esta querida afición que compartirmos los más de 1200 socios que posee la Asociación en este momento.

Y es que mis dos amigos Diego y Noelia se han casado el pasado sábado 20 de Marzo. Para resumir, que mejor que poner las palabras que les dedicamos sus amigos… y que escribió mi tío José (Viru) y que yo ayudé a redactar, además de ser la encargada de leerlas:
Hola a todos.
Para los que no me conozcan soy Lorena, y vengo invitada por parte del novio y de la novia, así que me corresponde comer doble ración, pero que no piensen los novios que van a tener regalo doble…
La historia que nos ha traído hoy aquí empezó hace unos tres años en Camposagrado, concretamente el 10 de Junio de 2007. ¡Tenemos documentos gráficos del momento!
Allí estábamos de romería, para no variar, una serie de personajes, de los cuales estados todos aquí presentes (o casi todos). De aquel día surgió un grupo de amigos de tres pueblos: Huerga de Frailes, San Cristóbal de la Polantera y Santibáñez de la Isla.
A partir de entonces seguimos viéndonos todos los fines de semana, y gracias a esto fue como se conocieron los dos incautos: Diego y Noelia.
Después, más o menos, ya sabéis todos en que ha derivado la cosa; en que estamos hoy aquí todos presentes, para acompañarlos en uno de los días más importante de sus vidas. ¡O eso creemos!
Sólo deciros (Diego y Noelia) que no os olvidéis que os conocisteis gracias a algo muy nuestro y muy de nuestra tierra: nuestros pendones.
Y para terminar, sólo desearos que seais muy felices y comáis perdices. Y los demás que lo veamos.
¡Enhorabuena!